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La palabra
arte significa realizar algo con Técnica, Armonía y
Expresión, los seres humanos encontramos el arte en todas
las cosas; en la música, la pintura, la danza, la escultura,
la literatura, etc, esto significa un trabajo dirigido hacia
el exterior, alguna vez se ha buscado como arte hacia el
interior? o porque nunca hemos oído hablar de él?, por que
está disfrazado con el nombre de esoterismo, ciencias
ocultas, tradiciones, escuelas, filosofías y hasta
religiones.
Si el arte
tiene una técnica y tomamos el ejemplo de la escultura,
diríamos que necesitamos esa técnica para esculpir nuestro
ser interno, pero también necesitamos herramientas para
realizar tal tarea, las herramientas son nuestra voluntad,
nuestra necesidad y deseo de crear un ser más bello, hacerlo
resplandecer, pulirlo diariamente quitando pequeños residuos
que desvirtúan su forma y su belleza, eliminando fragmentos
mal tallados por el paso del tiempo y vivencias que han
deteriorado la esencia de nuestra creación verdadera, nos
hemos convertido en lo que una humanidad sin conciencia nos
ha impuesto y por supuesto respondemos de la única manera en
como hemos aprendido, dice el Maestro “Tenemos muchas cosas
que aprender pero más cosas que desaprender”.
Pero la
técnica en verdad es el manual de funcionamiento que nos
falto en la caja en que llegamos, uno de nuestros
principales objetivos en la vida debería ser encontrar el
manual perdido. En nuestra tradición de Fa Men se ha
guardado y protegido uno de tantos manuales que sirven a la
humanidad de guía para lograr en conjunto con las
herramientas, uno de nuestros objetivos reales de esta
existencia, Encontrar a nuestro Maestro Interior, ponernos a
trabajar, y transformarnos en lo que está por debajo de esas
capas oscuras que no permiten que aflore lo que en realidad
tenemos.
El Libro “a
los pies del maestro” nos enseña que los sentidos, la mente,
el cuerpo y las emociones son súbditos del espíritu,
entonces por que el príncipe no toma su trono?, porque él
espera humildemente su turno, “Las almas puras y bellas
necesitan del silencio y la paz para florecer”.
Nuestras
herramientas son entonces un impulso que nace desde el
interior para cambiar nuestro mundo de sombras en un
instante eterno de luz, obedeciendo a una ley natural que
dice; “Lo único permanente es el cambio”, al igual que si
observamos un río, lo que se nota es que cambia
constantemente el agua al pasar y necesita 7 saltos y 2
remansos para purificarse, al igual nosotros debemos
encontrar externamente en esos saltos trabajando la mente,
puliendo el cuerpo, ejecutando y realizando constantemente,
para refugiarnos luego en nuestro remanso a través de la
meditación, la auto observación, la modificación de la
conducta, la purificación de nuestra energía (el chi kun) y
el Silencio.
Luego logramos
con esto armonizarnos como antaño con la naturaleza y por
ende con el universo, encontrando un ritmo natural que nos
ayuda a la realización pronta y segura de nuestros más
sublimes anhelos, aprendiendo a compartir y a empalizar con
otros seres, a trabajar hombro con hombro alcanzando
resultados positivos, disfrutando hasta los momentos de
tristeza y de dolor, de soledad o angustia, disolviendo la
enfermedad con nuestros actos más noble y sublimes,
colocando la conciencia en el primer plano sin darle tanta
importancia al sufrimiento personal, salir a las calles, al
campo al bosque, al mar, aprendiendo y entendiendo de todos
los misterios (mi-Interior) que ahí existen.
Nuestra
esencia atrae lo que en ese momento necesita para florecer,
mientras más trabajemos en su crecimiento, mayor cantidad de
regalos internos y externos tendremos, es como un niño que
se debe cuidar, amar, atender y respetar, él crece para
tomar decisiones cada vez más clara y sabias en la vida.
por último nos
queda la Expresión, existe un principio filosófico del Fa
Men que dice; “Debemos ser la Expresión más sutil de
nuestros sentimientos”, es decir plasmar con palabras,
acciones, gustos, actitudes, gestos, sutilizando nuestros
sentidos para manifestar el mundo celeste en un
entendimiento para el mundo terrestre.
Descubrir el
mundo a través de los sentidos del alma, respirando el aroma
universal, saboreando el elixir cósmico, viendo la
brillantes interior, oír el canto divino y sentir la
libertad infinita.
Los seres
humanos somos vulnerables al sexo opuesto, pero si esto
sucede frecuentemente en todos los tiempos, países y épocas,
entonces debemos utilizar esa vulnerabilidad a nuestro
favor, esperar a una persona que inspire al alma y nuestros
más profundos anhelos y no solo a los instintos, que pueda
compartir con nosotros sin hacernos vivir una esclavitud de
posesión, ni limitarnos a volar, sino que sirva como
catapulta uno del otro para encontrar su verdadera pista de
despegue e impulsarse para el vuelo, hacia las alturas de la
conciencia y la felicidad permanentes.
En conclusión
el arte de ser feliz y hacer felices a los demás reside en
nosotros mismos y lo proyectamos hacia fuera, en la medida
en que esa transparencia y prístina esencia se desarrolle y
crezca, estaremos a mayor altura para discernir con claridad
un mundo de tinieblas que nos agobia, despejando la duda y
trasformándola en seguridad, mientras más feliz veamos a
alguien más felices nos sentiremos y contagiaremos con esa
chispa todo lo que nos rodea, transformando nuestro mundo
interior, mejorando el mundo exterior y darnos cuenta que no
existen dos mundos, sino uno solo y se complementan entre sí
para fundirse en algún instante eterno en la Unidad. EL
TAO....
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